Los aztecas de México llamaban a la guayaba ´fruta arenosa´debido a la peculiar consistencia de la pulpa que está repleta de semillas, y a pesar de este pequeño inconveniente su aroma exquisito y sus propiedades curativas hace que la guayaba sea altamente apreciada en los cinco continentes. La pulpa de la guayaba es pobre en proteínas, grasas e hidratos de carbono, pero es rica en vitamina C y potasio, carotenoides, fibra vegetal soluble y oligoelementos como el cinc, el cobre y el manganeso. Las aplicaciones medicinales de la guayaba son diversas.
Por ejemplo:
Hipertensión: En una investigación realizada en la India y publicada en el American Journal of Cardiology (Revista Americana de Cardiología), se puso de maniiestoque al comer unas guayabas con la dieta acostumbrada la tensión arterial de 61 voluntarios hipertensos bajó un promedio de 9 mm de mercurio la sistólica, y de 8 mm la diastólica (equivale a pasar de 150 / 90 mm de mercurio a 141 / 82). Y estos resultados se obtuvieron después de tres meses de consumir regularmente guayabas con la dieta normal. Estos resultados no son espectaculares, pero se adicionan a otros tratamientos que puede estar considerando la persona afectada.
No se sabe con certeza a que componente se debe este efecto hipotensor de la guayaba, aunque sin duda influye el hecho de que es muy baja en sodio y abundante en sodio y fibra vegetal.
Exceso de colesterol: En este mismo experimento, se produjo una reducción del 9.9% en el colesterol total del 7.7% en el nivel de triglicéridos de la sangre. Este efecto hipolipemiante de la guayaba se debe a su riqueza en fibra de tipo soluble (pectina), que “barre” el intestino y facilita la eliminación con las heces del colesterol, y de las sales biliares a partir de las cuales se sintetiza.
Arterioesclerosis: La guayaba es una fruta ideal para mantener las arterias en buena salud, pues su consumo previene contra los factores de riesgo causantes de la arterioesclerosis: la hipertensión y el exceso de colesterol.
Tabaquismo: Otro factor importante en el endurecimiento de las arterias. La gran cantidad de vitamina C que se encuentra en la guayaba es de gran ayuda para los que siguen un tratamiento de desintoxicación del tabaco ya que esta vitamina actúa como un antagonista de la nicotina. Dos o tres guayabas diarias son ideales para los que están dejando de fumar.
Agotamiento físico: la guayaba tiene efectos tonificantes sobre el organismo. Se recomienda su uso en situaciones de convalecencia de enfermedades infecciosas y en caso de cansancio por enfermedades crónicas.