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La papaya activa los procesos digestivos

Corría el año de 1492, cuando Cristóbal Colón se hallaba en las recién descubiertas islas de Cuba y La Española (llamada después Santo Domingo). Todo un fascinante nuevo mundo se abría ante él y su tripulación. Uno de ellos bien pudo decirle:
-Almirante, he visto que los nativos comen tanta carne o pescado como les apetece, siempre y cuando terminen tomando como postre una fruta parecida al melón, pero que crece en el tronco de un árbol.
Colón relata en su diario, indagando acerca de tal costumbre, supo que los nativos llamaban vanti a ese árbol, que significa ‘encontrarse bien’.
La papaya contiene pequeñas cantidades de una enzima o fermento capaz de digerir un peso de proteínas 200 veces superior al suyo propio. Y también sabemos que aunque las papayas ayuden en el proceso de la digestión de las proteínas, no por eso es recomendable abusar de ellas, como hacían los nativos del Caribe.
Propiedades e indicaciones: La Papaya contiene un 88.8% de agua, asi tanta como el melón (92%), por lo que algunos le llaman ‘melón del trópico’. Sin embargo, la papaya y el melón pertenecen a familias botánicas distintas, y sus características son muy diferentes.
Destaca el contenido vitamínico de la papaya: 100 g de pulpa aportan el 103% de las necesidades vitamínicas diarias de vitamina C, y el 18% de las de vitamina A (para un adulto). Es rica en potasio y contiene cantidades apreciables de calcio, magnesio, fósforo y hierro. La pectina está presente en la proporción de 1.8%.
La papaína es una enzima proteolítica (que deshace las proteínas), similar a la pepsina contenida en el jugo gástrico. Se encuentra sobre todo en las hojas del árbol y en el jugo blanco o látex de los frutos verdes, peso es escasa en la papaya madura.
La papaya es fácil de digerir y además contribuye a facilitar el paso de otros alimentos por el conducto digestivo.
Principales indicaciones terapéuticas:
Afecciones del estómago: Se recomienda en caso de digestión pesada, ptosis gástrica (estómago caído), gastritis, y siempre que exista pereza digestiva debido a inflamación de la mucosa gástrica. Contribuye a neutralizar el exceso de acidez gástrica, y su consumo resulta benéfico en caso de úlcera gastroduodenal, hernia de hiato y pirosis (acidez de estómago).

Dispepsia biliar y pancreatitis crónica: Resulta muy aconsejable por tonificar todos los procesos digestivos y ser muy baja en grasas.
Afecciones intestinales: Su acción suavizante sobre las mucosas digestivas y antiséptica, la hace útil en caso de gastroenteritis y de colitis de cualquier tipo:infecciosa, ulcerosa, espástica (colon irritable).
Parásitos Intestinales: El látex de la papaya y en menor proporción su pulpa, ejercen una acción antihelmíntica y vermífuga contra los parásitos intestinales, especialmente las tenias.
Afecciones de la piel: Por su riqueza en provitamina A, la papaya forma parte de la dieta recomendada para las enfermedades de la piel como eccemas, furuncolosis y acné.

 

Comentarios

  • Siempre estoy agradecida con ese fruto generoso que es la papaya.En Cuernavaca,donde vivo, se da con facilidad. He sembrado algunos árbolitos de este fruto y están bien urante la Primavera y el verano, en el otoño
    se empiezan a marchitar y no sobreviven al Invierno.¿ Me podrían decir en qué clima se desarrolla mejor?
    Se los agraceré sinceramente.
    Susana Mendoza

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